De la psicología y de las neurociencias a la psicología deportiva y las neurociencias aplicadas al deporte: éste constituye el posible escenario hoy en el estudio del cerebro y la mente del deportista para conocer las bases de sus comportamientos, que hacen de él, cuando se convierte en un campeón, un individuo único y excepcional desde el punto de vista psiconeuromuscular.

El desarrollo de los conocimientos sobre las relaciones entre cerebro y mente permite hoy comprender cada vez más específicamente el porqué de un rendimiento, expresión de procesos que tienen lugar precisamente en el cerebro y que, posteriormente, son elaborados en la mente y realizados, finalmente, a través de los músculos.

De ahí la necesidad de promover el conocimiento de las adquisiciones científicas en su mayoría actuales a la luz de los descubrimientos más recientes relativos al sistema nervioso, especialmente, su fisiología, en el sentido de funciones cerebrales y de neuromediadores.

Todo individuo es activo, cauto y está motivado, y su comportamiento se encuentra organizado y dirigido siempre a un objetivo, en respuesta a las que pueden ser sus necesidades. Entre ellas, la necesidad de tener éxito es la principal motivación que empuja a los deportistas a hacer algo que parece difícil, a superar los obstáculos, a demostrar gran pericia, a competir con otros para superarlos y a incrementar su autoestima sirviéndose de su talento.

Para conseguir realizarse a sí mismo, sin duda desempeña un papel fundamental la estructura de la personalidad del individuo: el conjunto de hábitos que caracterizan su forma de dirigir su vida cotidiana. Los rasgos de la personalidad son modos de comportamiento que presentan, al menos, un cierto grado de estabilidad al pasar de una situación a otra.

En esta línea, el campeón,  libre de complejos de inferioridad, no se deja llevar por preocupaciones relativas a la proyección de una imagen positiva de sí mismo, sino que se centra en el problema y en la tarea, y fija su atención más allá de lo que está haciendo, pensando ya en alcanzar su próximo objetivo.

Para que un deportista desarrolle su actividad de un modo eficaz, es importante señalar la contínua necesidad de desplegar nuevas habilidades y competencias, y poseer una gran capacidad de determinación y perseverancia.