En el mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, Fundación Elementos se une a los esfuerzos de concientización realizados alrededor de todo el mundo en pos de su prevención.

Los informes de expertos estiman que uno de cada tres casos de cáncer de mama podría prevenirse mediante modificaciones en el estilo de vida. Esas modificaciones incluyen conceptos básicos como control de peso, actividad física, nutrición y consumo de alcohol, entre otros.

El cáncer de mama sigue siendo el cáncer más común en las mujeres del mundo. Ya se han completado numerosos estudios centrados en la prevención del cáncer de mama, muchos de los cuales apuntan a la misma conclusión: las modificaciones del estilo de vida ofrecen la mejor y más fácil forma de prevención.

En 2018, el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (The World Cancer Research Fund) y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (American Institute for Cancer Research) actualizaron sus recomendaciones de prevención del cáncer de mama clasificadas según el estado de la menopausia, cuando fue posible. Las recomendaciones incluían algunos de los elementos modificables más comunes del riesgo de cáncer de mama con respecto al ejercicio, la dieta, el alcohol y la lactancia. Las recomendaciones colectivas se basaron en una serie de hechos probados, que incluyen:

• Para las mujeres posmenopáusicas, existe un riesgo aumentado de cáncer de mama de 1.5 a 2.0 veces si una mujer es obesa.

• Se sugiere que la gordura corporal aumente el riesgo de cáncer como resultado de la hiperinsulinemia, el aumento de estradiol y la inflamación.

• Los Centros para el Control de Enfermedades estiman que la actividad física sola podría prevenir uno de cada ocho casos de cáncer de seno.

• El alcohol es un carcinógeno atribuible al 6.4% de los casos de cáncer de mama.

• Cualquier cantidad de alcohol aumenta el riesgo de cáncer de mama y cuanto más una mujer beba, mayor es su riesgo de cáncer.

• El Proyecto de Actualización del Cáncer de 2017 (Cancer Update Project) observó una relación inversa significativa entre el consumo de vegetales sin almidón y un menor riesgo de cáncer de mama.

La educación sobre hábitos saludables a las pacientes en el momento de la consulta es la mejor estrategia que se puede emplear para reducir los factores de riesgo del cáncer de mama.

Fuente: The North American Menopause Society

Colaboración: Agustina Solis para Fundación Elementos

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